Gambas al ajillo
Las gambas al ajillo son la tapa de Navidad por excelencia: gambas peladas, ajo laminado y guindilla, en una cazuela de barro con aceite de oliva virgen extra bien caliente. Se hacen en cinco minutos y el aceite es la mitad del plato, porque se moja con pan hasta la última gota. Por eso merece la pena que sea bueno.
Ingredientes
- 400 g de gambas peladas (frescas o congeladas)
- 6 dientes de ajo
- 1 guindilla seca
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra Olipaterna
- 1 cucharada de perejil fresco picado
- Sal
- Pan para mojar
Elaboración
- Si las gambas son congeladas, descongélalas en la nevera la noche antes y sécalas bien con papel de cocina. Sálalas ligeramente.
- Pela los ajos y córtalos en láminas finas. Parte la guindilla en dos o tres trozos.
- Pon el aceite en una cazuela de barro o en una sartén pequeña a fuego medio y añade los ajos y la guindilla. Deja que los ajos se doren despacio, sin que se quemen, unos 2 minutos.
- Sube el fuego, echa las gambas y cocínalas 1 o 2 minutos, dándoles la vuelta, solo hasta que cambien de color.
- Apaga el fuego, espolvorea el perejil y sirve enseguida, chisporroteando, con pan para mojar en el aceite.
Consejos para unas gambas al ajillo de bar
- Las gambas, secas. Si llevan agua, el aceite salta y se cuecen en lugar de freírse.
- El ajo, sin prisa. Si se quema amarga todo el aceite. Mejor fuego medio y retirarlo cuando esté dorado claro.
- Poco tiempo de fuego. Las gambas se hacen en un minuto; si se pasan, quedan duras. La cazuela de barro sigue cocinando en la mesa.
- Un aceite que se pueda mojar. Un aceite de oliva virgen extra afrutado se nota en cada trozo de pan.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden hacer las gambas al ajillo con gambas congeladas?
Sí, y es lo más habitual en Navidad. La clave es descongelarlas despacio en la nevera y secarlas muy bien antes de echarlas al aceite.
¿Gambas o langostinos al ajillo?
La receta es la misma. Los langostinos son más grandes y necesitan un minuto más de fuego; si los compras enteros, pélalos y deja la cola para que queden más vistosos.
¿Se pueden preparar con antelación?
Las gambas al ajillo se comen recién hechas. Lo que sí puedes dejar listo es el ajo laminado, la guindilla y las gambas peladas y secas, y hacerlas en el último momento.
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